martes 2 de febrero de 2010

Un juguete roto

ATENCIÓN: Si alguien tiene un especial interés en Californication (la serie) y no ha visto la tercera temporada completa que sepa que si sigue leyendo se va a encontrar con un spoiler de los guapos, si la habeis visto, entendereis todo mejor. Avisados estáis.

Hay temas que coinciden con momentos. Canciones que las escuchas y por razones que no sabes explicar sientes que conectan a un nivel más profundo. Supongo que será por que lo que te sugiere la canción es en el fondo más de lo que te dice. Lo que estas escuchando y viendo se unen en una suerte de conjunción que abarca más que la suma de las partes.

Hank Moody. Hank el antihéroe. Hank vive fuera de su mundo. Rodeado de sexo, drogas y rock´n roll. Escritor que una vez tuvo éxito vive ahogado por su falta de creatividad, incapaz de producir y angustiado. Hank vive fuera de su mundo, pero atrapado en sí mismo. Hank solo tiene dos luces en ese remolino de oscuridad y desasosiego que lo zarandea sin control, la mujer a la que quiere y la hija que tienen en común. Hank vive fuera de su mundo, pero quiere volver. Hank es nuestra parte más oscura y siniestra, comete los errores que podríamos cometer, y se deja llevar por los impulsos que nos podrían arrastrar. Hank es la parte de nosotros que no nos gusta ver en el espejo. Hank bebe pero no tiene problemas con el alcohol, Hank fuma pero no tiene problemas con el tabaco, Hank se mete de todo pero no tiene problemas con las drogas. Hank quiere a las mujeres y tiene un montón de problemas por eso, porque Hank solo quiere de verdad a una. Vemos que Hank tiene mujeres, fiestas, drogas y alcohol, y nos gustaría ser Hank. Pero Hank tiene que ser él todo el día.
Una vez Hank se acostó con una chica. Sacó en limpio un delito, un puñetazo en la cara, su novela robada y un montón de situaciones realmente incómodas. Luego Hank se acostó con más mujeres, con muchas más mujeres, y su hija lo odió mucho, y su mujer lo odió mucho. Y Hank vió en lo que se había convertido y lo que había hecho. Y ya no nos gustaría ser Hank. Pero Hank intentó enderezar su vida y casi lo había conseguido. Lo que Hank no sabía es que los viejos errores no desaparecen, el destino es su amo y los cuida en secreto para que crezcan grandes y fuertes y así cobrarse las victimas que en un primer momento huyeron. Y entonces todo se para, todo se estropea, todo desaparece. Tu mundo se desvanece delante de ti y ves que a tu alrededor no hay nada. Hank vive fuera de su mundo, y ahora todo está oscuro y en silencio.

1 comentarios:

CRISSS dijo...

pasou con Californication foi que un día parei de vela á metade da primeira temporada, e nunca máis a botei de menos.
(Sei que isto traerame represarias),